El verdadero origen de la sabiduría.

Pondré un caso “práctico”:

Tanto yo como mi mamá sabemos hacer pan con pollo. Mi mamá ha preparado pan con pollo por unos 10 o 15 años probablemente, mientras que yo solo lo hago una que otra vez y empecé el año pasado. Obviamente, mi pan con pollo sabe mucho peor que el de ella y a eso se le suman mis nulas habilidades culinarias. En este caso, los años de experiencia de mi madre le otorgan mayor sabiduría en las artes ocultas de un buen pan con pollo, lo cual (parece que) sustenta la frase que últimamente escucho a cada segundo (parafraseada en la mayoría de las ocasiones): La sabiduría viene con los años.

La verdad es que no tengo nada en contra de la frase, es muy buena. No obstante, tengo el sentimiento de que falta hacerle unos ajustes… o, tal vez, más que ajustes, necesita una aclaración.

En más de una ocasión, me ha sucedido que se me hace creer que porque tengo la limitación de haber vivido muy pocos años de vida, tengo que, por ley natural, tener menos sabiduría que cualquiera que ha “vivido” un poco más. Pero para todos aquellos que somos imbéciles por chibolos, les tengo una buena noticia (y aquí hago la primera cita a uno de los pocos mayores que realmente respeto): Tonto es el que cree que hay tontos.

La teoría del origen de la sabiduría que realmente sustento es una suma simple, donde:

Nivel de interés + Tiempo invertido en práctica + Habilidad “nata” = Sabiduría

No sé si esto necesite una explicación, pero por si alguien no la agarra aún (porque soy muy malo explicando), haré un pequeño intento de transmitir lo que quiero decir. Cuando se está en el proceso de aprendizaje, todo empieza con cuánto te interesa lo que estás apunto de añadir a tu libro mental. Si algo te interesa mucho, es muy probable que inviertas mayor cantidad de tiempo para estar lo más informado posible y, al final, mientras más tiempo le pongas en aprender, más campo de conocimiento abarcas (esto parecería sustentar que la sabiduría viene solo con los años, pero no es del todo así… luego lo veremos mejor). Por último, es inevitable nacer con habilidades para hacer algunas cosas. Si, por ejemplo, tenemos dotes musicales natos, le invertimos mucho tiempo y nos gusta mucho, es un hecho que nuestra sabiduría acerca de ese tema en particular se desarrollará mejor que alguien que no le puso tanto empeño.

Pero aquí viene la segunda parte del tema. Yo tengo 19 años (casi digo 18, shit) y he jugado videojuegos por mucho tiempo. Mi padre tiene casi 60 y no ha jugado más que un par de juegos, ¿es mi padre mejor que yo en videojuegos por ser mayor? Él no va a venir a decirme: “chibolo, tú crees que sabes jugar, pero cuando tengas mi edad vas a saber todo lo que yo sé de juegos, ¿no es cierto, mamá?”.

A este punto del post, mi punto es claro: La sabiduría viene con los años de práctica y de estudio (con un empujoncito para lo que uno es naturalmente bueno [porque sí creo que se nace con ciertas habilidades {nada religioso, dicho sea de paso}]), no con los años vividos en general. No obstante, el que yo sepa más de videojuegos no me hace más experimentado en “la vida” que mi papá. A lo largo del tiempo que respiramos, cada uno desarrolla distintas habilidades, por lo que referirse a otro permanentemente como un “inferior”  basándose en “el tiempo vivido” es totalmente injustificado. Mi hermanito, por ejemplo, lleva tanto tiempo, o un poco menos, en videojuegos que yo; pero me consta que me podría ganar ya en varios por el tiempo que invierte y por lo mucho que le gusta (además, creo que tiene esa habilidad nata que me hubiera gustado tener también) y yo lo respeto por eso.

Me da un poco de lástima saber que todo esto que anoto no será tomado en cuenta como me gustaría, porque no tengo suficiente experiencia en todo esto de escribir conocimiento para ser una opinión importante. Es más, no culpo a nadie por ello, pues es muy posible que me esté equivocando. Pero aun así, me gustaría que alguien que siente lo mismo que yo o comparte mi idea lea esto para tener ese pequeño “no estoy solo en el mundo” que nunca viene mal.

Quiero aclarar que no dudo de la sabiduría de mis mayores, pero dudo de la “omnipotencia” que sienten algunos al ser “más experimentados”. Me apena decirles que no es posible poseer un conocimiento superior a otro con el solo hecho de ningunear al menor. A decir verdad, creo que esto solo los hace “menos sabios”… pero es la opinión de un chibolo.

En estos dos meses (bueno, mes y medio) he conocido gente verdaderamente sabia que sabe hacer sus bromitas con el tema y me río, pero hay quienes no saben ponerle un límite a las ofensas. A los “Mayores Superiores” los he conocido fuera del lugar donde trabajo, pero hoy los recuerdo a todos (¡salud por ellos!). Y si a alguien le duele saber que no solo con los años viene la experiencia, pues haré la segunda y última cita (esta es melódica, pero mis letras aún no cantan) a mi padre, a quien citaba en las líneas iniciales: “¡Lola…Lo lamento mucho!”.

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